¿Agua fría o caliente? La verdad sobre la cutícula capilar
Durante años se ha repetido una idea casi como si fuera una regla de oro: “el agua fría sella la cutícula del cabello”. Pero, ¿es realmente así? ¿Puede la temperatura del agua abrir o cerrar la fibra capilar como si fuera una puerta? La respuesta es más interesante de lo que parece.
Mikel Yañe
4/17/20261 min read


Uno de los aspectos más importantes para mantener un cabello sano, brillante y sin frizz es el estado de la cutícula capilar. La cutícula es la capa externa del cabello y está formada por pequeñas escamas que protegen el interior de la fibra.
La temperatura del agua durante el lavado influye directamente en su comportamiento.
Agua caliente: abre la cutícula
El agua caliente o muy templada abre ligeramente la cutícula del cabello. Esto es útil al inicio del lavado porque facilita:
La eliminación de suciedad y residuos
La acción del champú
La penetración de tratamientos nutritivos
Sin embargo, usar agua demasiado caliente de forma constante puede provocar deshidratación y encrespamiento.
Agua fría: sella la cutícula
El agua fría tiene el efecto contrario. Ayuda a cerrar o sellar la cutícula, lo que produce varios beneficios:
Más brillo
Mayor suavidad
Menos frizz
Mejor protección de la fibra capilar
Por eso muchos profesionales recomiendan terminar el lavado con un último aclarado de agua fría.


